La desaparecida Ermita de la Santa Ana fue el fundamento y origen de la Iglesia “Nuestra Señora de los Dolores”, marco en siglos pasados el límite hacia el este de la ciudad de Santiago de Cuba, era considerado el punto final de referencia del eje este-oeste que definía al Santiago intramuros o lo que se consideraba en aquella época el perímetro de la Villa.

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La Antigua villa de Cuba, hoy Santiago de Cuba, según carta de Diego Velázquez dirigida al Rey de las Españas, fue fundada hacia el verano de 1515, en un sitio localizado al oeste de su hermosa bahía, exacto en las márgenes de uno de los ríos donde habitaban los aborígenes de esta región de leyendas. Pero, las malas condiciones geográficas del lugar hicieron que buscaran otro emplazamiento que es el actual, donde se levantaron la casa de gobierno, la fundición de oro y la primera iglesia.

En ese espacio se marcaron dos ejes que señalaban las direcciones norte-sur y este-oeste. Sus límites estaban, en el primer caso, en la iglesia de Santo Tomás, y en el segundo, en la de Santa Lucía. El otro eje estaría marcado por la Ermita de la Santa Ana, posteriormente “Nuestra Señora de los Dolores”, hoy en día la Sala de Conciertos Dolores, hasta el puerto situado en su hermosa bahía.

La Iglesia “Nuestra Señora de los Dolores” fue construida en 1725 sobre las ruinas de la antigua Ermita de la Santa Ana, construida en siglos anteriores, destruida por terremotos y ataques piratas.

Fue erigida por la ayuda de vecinos y el impulso del Sargento Tomás Cortés, en la intersección de las calles Aguilera (antiguo San Tadeo) y Reloj.

Acompañada en su segmento norte, las casonas distintivas que fueron moradas de los marqueses de la Candelaria de Yarayabo y de los condes de Santa Inés, en cuyas estructuras interiores, o en sus solares se erigen actualmente varios de los restaurantes más apreciados de la ciudad.

En la acera sur, edificaciones como las de lo que es hoy La Taberna Dolores, “El Bodegón”, para todos los Santiagueros) y de lo que fue la imponente vivienda del prócer bayamés Francisco Vicente Aguilera, que, con sus recios e invitadores balconajes, se muestran victoriosas sobre algunos edificios de épocas recientes, nunca tan bellos como esas huellas airosas de los siglos XVIII y XIX, émulan, en fin, de la vetusta iglesia de Nuestra Señora de los Dolores hoy Sala de Conciertos Dolores, que pese a sus casi 300 años de existencia, conserva exacta su imagen externa, sobresaliente en extremo cuando los primeros rayos de sol irradian sobre la ciudad.

Mas allá en la línea del ocaso solar en la plaza, la antigua casa de Antonia Santa Cruz Pacheco, la rica abuela de los Portuondo Tamayo (actualmente restaurante Matamoros), y un exponente biplanta de los primeras décadas republicanas.

Desde 1803, Nuestra Señora de los Dolores fue Parroquia Auxiliar de la Catedral junto a la de la Santísima Trinidad, hasta 1908 cuando el templo fue entregado al Colegio Dolores, pasando a ser capilla del mismo. 

El culto fue trasladado a la Iglesia de Santa Lucía en esa misma fecha.
Culto y celebración.
“Nuestra Señora Virgen de los Dolores” es una advocación de la Virgen María. Su fiesta es el 15 de septiembre, su vestidura por lo normal es negra o morada. Es una de las numerosas advocaciones a través de las cuales la Iglesia Católica venera a la Virgen María. La advocación (Dolores) destaca el sentimiento de dolor de la madre ante el sufrimiento de su hijo. Los «siete dolores» hacen referencia a los siete episodios de la vida de Jesucristo, relatados por los evangelios, que hicieron sufrir a María, quien acompañaba a su hijo en su misión de Redentor”.

El 4 de mayo de 1975 un voraz incendio destruyó el techo y varios altares y retablos. El entonces Arzobispo de Santiago de Cuba, donó el local para su uso, al Gobierno, a fin de facilitar su reconstrucción.  Desde entonces el lugar se utiliza como una sala de Conciertos, conservando el mismo nombre “Dolores”.Sala Dolores, sede de la Orquesta Sinfonica fue inaugurada oficialmente el 3 de Enero de 1989 siendo muy apreciada por su impecable acústica, conservada en el proceso de reparación a cargo del arquitecto Manuel F. Quevedo Kairius y otros especialistas Santiagueros después de 10 años de abandono.

La inauguración fue premiada con un concierto donde predominó la música de Ludwig van Beethoven y otras piezas musicales cubanas de gran importancia todas a cargo de la Orquesta Sinfónica de Oriente y el Maestro Frank Fernández, interpretando La Bayamesa, donde la fuerza expresiva del pianista y la acertada interpretación de la sinfónica se encargaron los aplausos de un público.

Con un grandioso final donde Frank, la Sinfónica y el Coro gigante unieron sus esfuerzos y su arte para interpretar la fantasía para piano orquesta y coro Opus 80 de Ludwig van Beethoven.
Fue como una prueba máxima de la acústica de la Sala y al final las ovaciones cerradas que hicieron respirar varias veces a los intérpretes.

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La Iglesia Nuestra Señora de los Dolores, hoy Sala de Conciertos “Dolores” constituye una joya de Santiago de Cuba, pues se conservan intactos elementos como la fachada neoclásica y el techo, expresión del estilo mudéjar.

Referencias: World Monuments Fund.,Colonial Churches of Santiago de Cuba. Ecured.

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