A 217 años del natalicio de José María Heredia, el próximo 31 de diciembre, la casa santiaguera que lleva su nombre y le vio nacer, con diversas iniciativas continúa siendo puntal en la promoción de la vida y obra del primer poeta romántico de América.

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Aquí funcionó la primera academia de arte de Santiago de Cuba, que luego se convirtió en escuela profesional de arte, radicó la Sociedad Pro Arte Cubano, estuvo la Oficina del Historiador, también fue filial de la Biblioteca Provincial Elvira Cape…

Laritza Martínez Díaz de Villalvilla, especialista principal, refiere que al crearse la Oficina del Conservador de la Ciudad, la Casa Natal de José María Heredia pasa a formar parte de esta institución: “pero con una vertiente sociocultural moderna, donde se ha tratado que más que un lugar para conservar objetos antiguos, se creen espacios culturales para que la comunidad disfrute y aprenda con el patrimonio”.

Ejemplos de esos espacios son los que atiende el equipo técnico de la Casa Natal de José María Heredia, que todo el año desarrolla charlas, conferencias, realiza muestras del mes, atiende círculos de interés en las escuelas de la comunidad: “también organizamos concursos de conocimientos: de Heredia a Martí, Heredia en Martí, uno en mayo y el otro en diciembre. En ambos incentivamos que las personas de todas las edades profundicen en el quehacer artístico del Cantor del Niágara. También hacemos una jornada científica donde los investigadores exponen sus trabajos sobre Heredia, la casa donde nació o la calle que lleva su nombre”.

La casa, víspera del natalicio del bardo, realiza la Gala del Poeta en honor a Heredia: “este año tenemos la intención de reabrir ese día, luego de la intervención constructiva que se realizó varios meses antes. Siempre en esa jornada reunimos poetas, escritores, pintores, músicos, intelectuales, más el público interesado, todos con el objetivo de reverenciar la figura de Heredia”.

En la Casa Natal de José María Heredia funcionan los talleres literarios, como el de la Ciudad, bajo las órdenes de Montalbán, el provincial José Manuel Poveda también se reúne aquí; en la institución tiene espacio la Cátedra del Adulto Mayor: “antes de la Covid, teníamos la peña Crónicas de mi Ciudad, de Giselle Lage, también la Cátedra de Oralidad, atendida por Berta Ferrer Estiú, para niños oradores. Ambas iniciativas analizaremos si las retomamos o no, todo depende de la actual pandemia de la Covid. La Escuela de Salud y Saberes es una iniciativa que pretendemos retomar cuando reabramos luego de la reparación, pues tiene buena afluencia de público con las actividades que promueven de relajación, espiritualidad, yoga, nutrición. Sí mantenemos el taller de manualidades donde los participantes aprenden a bordar, tejer, coser, la técnica del parche, lo realizamos los sábados en la tarde”.

La Casa Natal de José María Heredia es una vivienda que data de mediados del siglo XVIII, típica de la arquitectura colonial española, con influencias del árabe y morisco, y fue restaurada en varios momentos de su historia.

“Es el primer inmueble patrimonial que se rescata en Cuba, en el año 1889. Pienso, además, que la restauración de Francisco Prat Puig fue muy importante, que se realizó en la década del 60 del pasado siglo”, señala Laritza.

Quien llega hasta esta antigua casona del Centro Histórico de la Ciudad de Santiago de Cuba le sorprende tres obras de las artes plásticas de importantes creadores del país.

El primero es de José Uranio Carbó, que fue director de la Academia de Bellas Artes, el de Orozco Luving, que fue un cuadro que ganó premio en un concurso, y un carboncillo donado a la Junta Heredia.

Refiere Laritza que “cuando en 1889 la Junta Heredia, encabezada por Federico Pérez Carbó y Bacardí, con la ayuda de José Martí desde el exterior, rescatan la casa y la convierten la Academia de Bellas Artes, la primera que existió en la ciudad. Pero llegó un momento que ellos no podían mantener la casa y la entregan al Ayuntamiento, en 1903, y la única condición que ponen es que siempre esos cuadros presidan la sala de la vivienda como homenaje perenne a José María Heredia”.

Acompañan el salón algunos muebles del siglo XIX, estilo imperio, una imitación de las piezas elaboradas en Europa pero ya realizados por cubanos con maderas de la nación caribeña.

También muy significativo es la existencia de una placa que dice: «En esta habitación nació el poeta el 31 de diciembre de 1803».

“Y es justamente aquí donde se impone la Placa José María Heredia, distinción que se otorga a importantes artistas e intelectuales destacados con aportes significativos a la cultura cubana”, acota la especialista.

En la institución se conserva una importante colección de arte, entre ellos una obra de José Bofill Cayol que es una acuarela que mostraba el cuarto de Heredia: “siguiendo ese cuadro es que se amuebla la habitación donde nació José María Heredia que es, además, el segundo salón de la institución”.

La tercera sala acoge muestras transitorias de arte, del mes, también tiene una vitrina con las piezas de arqueología: “una de las colecciones más importantes de la casa que son los hallazgos arqueológicos que se encontraron en el pozo ciego o letrina cuando se hizo la restauración de la vivienda. También hay un juego de comedor que es de los primeros años del siglo XX, renacimiento español, y cristalería para dar una idea de lo que era un comedor de los primeros años del siglo pasado”.

El patio interior de la Casa Natal de José María Heredia, además de ser una particularidad de la arquitectura colonial española, tiene un significado especial por varios motivos. Dos de ellos es que primero es interior, una característica de la arquitectura colonial española; el segundo es que es el área de trabajo cultural comunitario más importante pues la mayoría de los proyectos que acoge el centro, se desarrollan en este sitio.

“Además tiene algunos de los símbolos de la poesía de Heredia. Es un poeta romántico, que exalta la naturaleza, el intimismo, el yo…, esa vida dura que él llevó la expresó en todo lo que escribió, y es recurrente en su obra que hablara del naranjo, la palma, el mirto y el jazmín. En este patio realizamos la Tarde del Naranjo que es una tertulia que vincula poesía y música, para hablar de la cultura en la ciudad de Santiago de Cuba”.

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Diversas fuentes bibliográficas apuntan que en el lejano 1803 llegaron a la ciudad de Santiago de Cuba los padres del Cantor del Niágara, el mismo que nació el 31 de diciembre de ese mismo año.

De esa época se conserva la puerta de la entrada, que es del siglo XVIII, y se dice que algunas del interior de la vivienda también datan de ese entonces.   

Se cuenta que la actual Casa Natal de José María Heredia fue una vivienda alquilada o prestada al matrimonio y su descendencia. Tras la partida de ellos, tres años después, la vivienda fue barracón y hospital de esclavos, luego quedó abandonada y en ruinas.

La Asociación Junta Heredia, con delegados residentes dentro y fuera del país, rescataron el inmueble para convertirlo en centro difusor de las ideas de José María Heredia. José Martí fue uno de los contribuyentes.

A partir del 4 de noviembre de 1889 este museo fue declarado monumento nacional Tangible con gran riqueza cultural.

El poeta Efraín Nadurau, en el año 1895, gestiona con el Ministerio de Cultura la creación de la placa José María Heredia para ser otorgada a personalidades e instituciones que hayan realizado aportes a la cultura cubana.

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