El Hotel Venus, la sexta joya del Parque Céspedes, de Santiago de Cuba, fue destruida por el terremoto del año 32, y en todos estos años me había preguntado el porqué el edificio de un Banco con Arquitectura moderna desentonando con tanta historia constructiva.

Aquí les relato la historia de cómo desapareció la sexta joya arquitectónica del parque Céspedes, y no os asombréis de la historia.

Los orígenes del Hotel Venus se remontan al siglo XIX donde existó allí en la misma calle un Hotel llamado La Venus, curiosamente en la misma casa donde viviera en el siglo XVI el Gobernador Diego Velázquez, y su diseño fue concebido por el Arquitecto Carlos Segrera en los principios del siglo XX.

El recuento de los daños, a la 1 y 12 minutos de la madrugada del miércoles 3 de febrero de 1932, la ciudad de Santiago de Cuba experimentó una de las mayores catástrofes de su historia, cuando fue víctima de un sismo de gran magnitud que dejó en ruinas, según las fuentes oficiales de la época, alrededor del 80% de sus edificaciones.

Sin embargo, la crónica de lo que significó el día 3 de febrero, y los días posteriores (hasta aproximadamente dos meses después del terremoto), parece remontarse a algunas semanas atrás de la fatídica jornada, y adquiere matices místicos, según recordarían fechas después algunos de los testigos del hecho.

El domingo 24 de enero, durante luego de la lectura del Evangelio dominical en una iglesia de Palma Soriano, el Padre Cresencio Pajares de la Herrán, Reverendo Padre de la Orden de los Misioneros del Inmaculado Corazón de María, habló a sus feligreses de esta forma:“Con todo el dolor de mi alma, pero es mi deber de Párroco, os digo por tercera y última vez que os fortalezcáis con los sacramentos y no olvidéis la oración. La prueba que tenemos que pasar es aquí, en Palma [Soriano] y en Santiago, y es muy grande. Yo no se lo que es pero mi padre no se equivoca, y esta es la última vez que os puedo avisar. Ya casi estamos en la prueba”.

Durante las misas de los días 10 y 17 de enero, el Padre Callejas, guiado por una “inspiración extraña”, también había hecho una predicción similar sobre una supuesta prueba a la que sería sometida la ciudad de Santiago de Cuba y sus alrededores. El día 24 de enero de 1932, luego de la última de las predicciones, el Padre Pajares enfermó.

El 3 de febrero la urbe santiaguera y sus alrededores amanecieron bajo las sacudidas de un terremoto.Muchos coinciden en afirmar que el horario en que ocurrió el terremoto, y el hecho de haber sido precedido por lo que pareció ser un sismo de menor intensidad, contribuyó a que el número de víctimas fuera el mínimo, amén de la cultura sísmica adquirida por los habitantes de esta urbe a lo largo de su historia, debido a su largo historial de movimientos telúricos que se remonta a los años primeros de la villa de Santiago.

hotel venus danos
Los daños del terremoto del 32 obligaron a demoler el Hotel Venus.

Todo esto permitió que a una gran parte de la población le diera tiempo de abandonar sus casas, incluso verlas derrumbarse ante sus asombrados ojos. Resumen de las desgracias personales: 13 muertos y 200 heridos.

Pasado el sacudimiento inicial, llegó la hora del recuento de daños estructurales los cuales, a primera vista, eran considerables; los daños sufridos por la infraestructura constructiva de la ciudad sumaban tal vez no menos de cincuenta millones de pesos.

Edificios destruidos, el Hospital “Saturnino Lora”, la Cárcel Provincial; el Asilo “San José”, la Casa de Beneficiencia, el “Palacio de Justicia”, propiedades como el edificio “Serrano”, el Club “San Carlos”, el Corredor de Cristina, el “Ten Cents”, el Hotel “Luz” ,el hotel «Venus», palacetes como los de Vista Alegre, los templos soberbios, como la Catedral en casi totalidad, “Dolores”, “San Francisco” parcialmente cuyo costo de construcción fue crecidísimo.

Se destruyeron casas comerciales como la de Alonso Martínez, “Las Novedades” etc, en donde además de los muros caídos, se echó a perder mucha mercancía, en la Droguería de Mestre y Espinosa solamente hubo una pérdida de cerca de cuarenta mil pesos.

Lo destruido, dicho en una palabra, fue casi toda la propiedad pública y privada de la ciudad.

El hotel Venus fue una de las tantas obras del Arquitecto Carlos Segrera, el artífice de Santiago de Cuba.

Sus empeños significaron un esfuerzo coherente por ofrecer otorgar a Santiago de Cuba una presencia urbanística digna de su importancia histórica y económica en las primeras décadas de la vida republicana.

Todavía hoy, basta con acercarse al corazón mismo de la segunda ciudad cubana, el Parque Céspedes y descubrir que casi todo en él lleva la impronta de Segrera: el Club San Carlos, el Hotel Casa Granda, la apariencia exterior de la Catedral, remodelada por él y sólo desentona ese edificio del Banco, levantado en los años 50 construido en el mismo lugar que ocupará el Hotel Venus, por él concebido, demolido después de ser dañado seriamente por el terremoto del 1932.

banco nacional de cuba santiago de cuba 1

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here