Me basta escuchar hablar a Gabriel Dávalos para saber –e incluso asegurar–, que regresará a Santiago de Cuba en cuanto tenga otra oportunidad, también que recorrerá sus calles y paisajes, para convertirlos nuevamente en escenarios fotográficos.

Anuncio

Quien ha tenido la oportunidad de seguir sus redes sociales, o más recientemente, ver su exposición fotográfica Matria, en el Parque Céspedes, imaginaría que Gabriel Dávalos es santiaguero.

Gabriel davalos foto el cobre santiago de cuba
Foto tomada de la página en Facebook de Gabriel Dávalos.

¿A quién se le ocurriría pensar lo contrario de alguien en cuyas instantáneas parece tocar el alma de la ciudad?

Pues Gabriel no es santiaguero. No solamente no lo es, sino que tampoco es de esas personas que visita la ciudad todos los años, durante el mes de julio, arrastrado por el Festival del Caribe o el Carnaval. 

La verdad no me queda más que llegar a la conclusión que para reflejar en sus fotografías la propia esencia de Santiago de Cuba, es porque es un gran profesional que ha logrado un estilo capaz de conectar con todos.

A estas alturas, deben existir muy pocos cubanos que no se hayan emocionado con una de sus fotos donde combina la danza y el paisaje urbano.

foto gabriel davalos
Foto de Gabriel Dávalos.

Personalmente llegué a su obra con una fotografía en una calle cubana, muy estrecha, donde se ve una bailarina que cubría la apretada arteria con ambas puntillas de sus pies.

No sé dónde se tomó, tampoco el año, sólo el asombro de ver a la joven en tan difícil posición semifelxionada y la calle constreñida entre sus piernas. Fue una bella sensación ver esa instantánea.   

Para mi orgullo de este santiaguero rellollo –el servidor que les habla–, hijo nacido en Santiago de Cuba, Gabriel vino y tomó fotos en mi ciudad natal. De ahí nació Matria.    

gabriel davalos en santiago de cuba
Gabriel Dávalos en Santiago de Cuba. Foto tomada del perfil en Facebook del artista.

¿Cómo llega Garbiel Dávalos a Santiago de Cuba?

A Santiago llegué por una alineación de almas y empeños.

Siempre quise que Santiago fuese la segunda ciudad donde yo trabajara, porque este camino lo empecé en La Habana, pero la vida te lleva por donde es y no por donde uno quiere, y ahora es que vine gracias a varias instituciones de la provincia.

En realidad yo regresaba a la ciudad de Santiago pues vine con 18 años cuando estudiaba en la Lenin, después en varias ocasiones con Buena Fe, pues trabajo con ellos, o sea, que yo ya tenía historias por acá.

Y precisamente las quería contar de esta manera en que yo trabajo, en la forma en que yo me expreso, a través de la danza y la fotografía… quería expresar y mostrar la ciudad, la vida, la idiosincrasia de esta tierra caribeña.

foto gabriel davalos estadio guillermon santiago de cuba
Estadio Guillermón Moncada. Foto de Gabriel Dávalos, tomada de su página en facebook.

Hablas justamente de la manera en que te expresas, muy singular a la hora de vincular la danza y la fotografía. En tus propias palabras, ¿qué singularidades tiene este “maridaje”?

La fotografía y la danza tienen cada una su propio lenguaje.

La danza, suelo decir, tiene el don de sentar en la misma mesa a personas que no lo harían de otra manera.

Me refiero a personas con ideologías diferentes, con culturas diferentes, personas con credos religiosos diferentes…, porque la danza nos acompaña desde el origen mismo de los seres humanos como seres sociales: tiene el don de conectarnos, emocionarnos, unirnos…

Un gran por ciento de la información entra a nuestro torrente a través de la imagen, entonces cuando mezclas el lenguaje de la fotografía con el de la danza, pues potencias un grupo de sensaciones, y entonces consigues, quizás con el pretexto de la danza, comunicar la realidad que quieras tratar.

malecon de santiago de cuba foto gabriel davalos
Malecón de Santiago de Cuba. Foto tomada del perfil de Gabriel Dávalos en Facebook.

De la polisémica y policromada Santiago de Cuba, ¿cómo escogiste los escenarios?  

Escoger un escenario nunca es fácil porque a veces los lugares no son fotogénicos, y sin embargo tienes que hallar el ángulo que lo hace atractivo, también pasa que a veces lo que es simbólico o representativo, no es fotogénico… entonces es un trabajo que a veces necesita experiencias sensoriales, de vivirlos, de caminarlos.

Sí quisimos ir a las calles, donde transcurre la vida de la gente, a esos pedazos de calle que parecen tan cotidianos que lucen comunes y son testigos de tantas historias santiagueras.

calle aguilera foto gabriel davalos santiago de cuba
Calle Aguilera, Santiago de Cuba, foto Gabriel Dávalos. Tomada de su perfil en Facebook.

Tengo historias buenísimas. Un día andábamos un grupo de amigos por acá, y nos metimos en medio de una discusión, en Plaza de Marte, a ver quién era el mejor equipo de pelota, y a uno de los del grupo, de la Isla de la Juventud, para detener la discusión se le ocurre decir “¿qué me dicen de Industriales?”.

Recuerdo que corrimos una calle para abajo, no sé si era Aguilera, por la gritería que nos formaron… y de esas historias es de donde uno saca las experiencias sensoriales para después poder contar, por ejemplo, cómo se vive acá la pasión por el béisbol, por eso uno de los escenarios fue el “Guillermón”.

La idea de venir a trabajar acá a Santiago de Cuba no era hacer un libro, una exposición o una serie de postales. Esos son caminos.

El objetivo era contar la historia sensorial de los santiagueros de esta época a través del lenguaje de la danza y la fotografía, dejar un recuerdo para acompañar las almas de los santiagueros de estos tiempos y, ojalá, también de los santiagueros que estén por venir.  

Luego si esa constancia gráfica se convierte en algo como Matria, una exposición pública, bueno pues mucho mejor.

Ojalá luego estas fotos se expongan en La Habana, y las de La Habana acá, para que no nos parezca nunca ajena la realidad de otras provincias de Cuba, para que nos conectemos, quizás también a través del lenguaje de la danza, con otras realidades, otras sensibilidades y otras historias.

Y si además bueno podemos hacer un libro donde Santiago se cuente a sí mismo a través de la danza, pues mejor, sería maravilloso… pero son sólo caminos.

El objetivo es el movimiento tan lindo que se genera alrededor de la fotografía, el objetivo es acompañar a los santiagueros, es conectar con la gente. 

¿Qué es Matria para Gabriel?

Ese pedazo de tierra íntima, más pequeña, más tuya… es la patria chica.

Santiago de Cuba es una matria de sus hijos, así como lo son otras ciudades y otros pueblos, otros barrios y otros vecindarios… porque la matria puede ser desde la gran patria nuestra hasta ese pedacito más íntimo, más pequeño, al que te conectas desde que naces y donde quiera que estés, y tengas la edad que tengas, siempre estás conectado y más con los recuerdos y el pensamiento, y ojalá físicamente cada vez que debes rencontrarte a ti mismo.

Eso es la matria.

Expo Matria en Santiago de Cuba, ¿alguna foto especial, significativa, la preferida de Gabriel, la que haya sido más gratificante o más difícil de hacer?

parque cespedes santiago de cuba gabriel davalos
Santiago de Cuba. Foto Gabriel Dávalos, tomada de su perfil en Facebook.

Compay si usted supiera que más que con una, muchas.

Por ejemplo, fue muy bonito hacer la que tomé en el malecón, en el muro de la bahía, en la que un muchacho carga a una muchacha en su espalda.

Ahí conspiró la hora, una temperatura de colores hermosa, donde se funden los azules, los amarillos y los rojos, en un atardecer, y me provoca una sensación hermosa de calma y de paz.

Fue difícil porque no salía la pose, la queríamos hacer un poco más arriesgada, la fuimos buscando y fue difícil lograrla.

También me lleva en otra dirección la de la Plaza de la Revolución. Ahí conspiró de pronto el cielo que se nubló, teniendo sol, el cielo en el horizonte se nubló e hizo como si fuera un cañón de nubes que se abre paso junto con los machetes que acompañan a Maceo

plaza de la revolucion santiago de cuba foto gabriel davalos
Plaza de la Revolución. Foto Gabriel Dávalos, tomada de su perfil en Facebook.

Entonces, a partir del salto de bailarina, acompaña hacia un cañón de nubes que abre, que limpia… entonces si la otra fotografía me produce calma, esta me da una sensación agradable de lo que justamente abren esos machetes, de caminos entre la maleza, entre todos los obstáculos.

Hay muchas sensaciones en cada una de las fotos, te podría decir que cada una está asociada a algo.

Más que una preferida tengo una gran historia en Santiago de Cuba con cada una de estas fotos.  

¿Regresas a Santiago de Cuba?

¡Claro! ¡Siempre hay que regresar a Santiago!

Anuncio

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

4 + veinte =