Santiago de Cuba, es una ciudad beneficiada por la naturaleza, con sus empinadas montañas de gran belleza, naturaleza que nutre su entorno de numerosos valores históricos, culturales completando su riqueza con sitios únicos en la naturaleza y la geografía cubana, como lo es el Parque Nacional de la Gran Piedra.
Su nombre surge de uno de los valores geológicos más importantes de la provincia de Santiago de Cuba, formada muy probablemente por una ruptura volcánica, La Gran Piedra,es una enorme roca de origen volcánico, con unas dimensiones de 51 metros de largo, 25 de alto y 30 de ancho, con un peso estimado de aproximadamente unas
63 000 toneladas, esta roca está situada en la cima de una montaña que se eleva 1,225 metros sobre el nivel del mar.

la gran piedra

El sitio está ubicado a 25 kilómetros (16 millas) al sureste de la ciudad de Santiago de Cuba. Las leyendas de su origen incluyen todo, desde que se formó con el impacto de un meteorito que cayó a la tierra hace millones de años hasta lo que se cree que son versiones más precisas que consideran su nacimiento debido a la explosión de un volcán submarino. La gigantesca masa de piedra fue quizás testigo del volcanismo del Paleoceno, al igual que toda la geología de las montañas de la Sierra Maestra, donde los estratos de este tipo de roca están presentes compuestos de capas de lava volcánica.

“La Gran Piedra”, es famosa no solo dentro de las fronteras de la isla, sino también en todo el Caribe, ya que es la piedra más grande de toda la región y se encuentra registrada en el Libro de Récord Guinness por poseer el tercer lugar en magnitud a escala mundial.

“La Gran Piedra”, ademas, es una torre de vigilancia natural desde donde se puede observar toda la cordillera de la Sierra Maestra, del mismo modo, se puede ver casi toda la costa sureste desde aquí. Los pobladores juran que en una noche despejada incluso se puede ver el brillo de las luces provenientes de la vecina República de Haití, pero lo habitual y debido al microclima existente en la elevada zona es la presencia de temperaturas que han llegado a descender hasta cuatro grados centígrados lo que provoca la expansión de una densa niebla que incluso en verano, impide divisar a una persona a más de un metro de distancia y esto se hace extensible a toda la zona.

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La Sierra de “La Gran Piedra” fue de asentamiento de colonos franceses en los siglos XVIII y XIX, que realizaron construcciones que son ejemplos excepcionales de arquitectura vernácula e industrial. También se conservan de esa época las ruinas de decenas de plantaciones de café de estos colonos.

Dos imagenes antiguas de “El Grupo Humboldt” en las ruinas del cafetal “La Siberia”, convertido en el Jardín Ave del Paraíso de la Gran Piedra.

El parque nacional de “La Gran Piedras”, constituye el punto culminante del sistema montañoso de la región, con una extensión de 3357 hectáreas, se integra a los atractivos que conforman el gran parque natural de la Sierra Maestra.
Para adentrarnos en los años de la creación del Parque nacional de la Gran Piedra y haciendo un poco de historia tenemos que remontarnos a los años de la primera mitad del siglo XX, cuando en la primera plana de la Prensa se anunciaba la donación al Estado Cubano:
“La familia Schueg-Bacardí-Bosch, de rancia y pisapia Santiaguera, ha hecho donación de cinco caballerías de tierra ubicadas en el término municipal de El Caney, destinadas a la creación de un Parque Nacional dentro de los límites de esa propiedad.
Además de la importancia innegable que tiene esa donación, es de hacer notar que en esas cinco caballerías de tierra, está comprendida “La Gran Piedra”, segunda montaña más alta de Cuba. Los donatarios abrigaron siempre la idea de que esas tierras pasaran a ser propiedad del Estado, para que en las mismas se construyera el Parque Nacional, que ha de ser orgullo de propios y admiración de extraños, pero les fue preciso aguardar que en el país hubiera un gobierno constitutivo (La Constitución de 1940) que llevara a feliz realidad los planes de los cesionarios por derecho hereditario.
Ahora, en un terreno de agreste belleza tendremos un Parque Nacional cuyas tierras estarán coronadas por la mole de catorce metros de largo, que dan a La Gran Piedra una característica única en el mundo”.

Corrian esos mismos años de la década del 1940 durante la Alcaldía del Santiaguero Luis Casero Guillén, cuando se crea un grupo de exploradores Santiagueros llamado “El Grupo Humboldt”, bautizado así en memoria del explorardor alemán Alexander von Humboldt, El grupo Humboldt fue fundado, entre otros, por el Alcalde Sr. Luis Casero Guillén, el doctor Pedro Cañas Abril como presidente, el ingeniero Ulises Cruz Bustillo era el cronista y el señor Francisco Ibarra Martínez como secretario, quienes elaboraron el reglamento por el cual sus miembros debían trabajar. Más que un reglamento, constituían los objetivos de trabajo de hombres animosos, distinguidos en el orden científico. Podemos señalar que el artículo 3 del mencionado documento incluía: promover conferencias, debates, estudios sobre tópicos de las ramas de la geografía y la historia, realizar viajes de exploración y estudios a diferentes lugares de la zona oriental de Cuba, archivar documentos, coleccionar objetos científicos e históricos, editar libros, boletines, confeccionar mapas, celebrar concursos que estimularan la investigación científica, geográfica e histórica. Se incluía además, entre las tareas de Humboldt, conmemorar fechas históricas y recordar grandes hombres, no sólo de la historia, sino de las ciencias.
Sus miembros tenían un lema: «Conozcamos a Cuba», que posibilitaba la interacción entre los hombres y no sólo tenían objetivos excursionistas, sino fines sociales, como la conservación y la protección de la naturaleza. Este grupo expuso e impulsó las primeras ideas para la formación de parques nacionales, como los de “La Gran Piedra” y “El Pico Turquino”, por los valores naturales que poseían dichos sitios, en el caso de “La Gran Piedra”, en los terrenos donados esa misma década por la Familia Schueg-Bacardí-Bosch.

Entre las experiencias del Grupo Humboldt una de las más recordadas fue la escalada a “La Gran Piedra”, estos increíbles momentos se conservan en La University of Miami Libraries Coral Gables,Florida, con gusto para ustedes imágenes únicas inéditas,no os asombréis de como a pesar de los años Santiago de Cuba y sus atracciones naturales han sido las mismas y siempre estuvieron allí, para el recuerdo de tantas generaciones.

El parque nacional de la Gran Piedra cuenta
con una flora es exclusiva, pues la componen 222 variedades de helechos, y 352 de orquídeas, eucaliptos, pinos maestrenses, cubenses, cipreses y una variedad de frutales entre ellos, por insólito que parezca, manzanas legítimas, melocotones y hasta fresas.
Su Jardín Ave del Paraíso, situado en un asentamiento francés, ubicado en la actual comunidad Gran Piedra, una de las 171 ruinas del sudeste de Cuba, declaradas por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad el 29 de noviembre del 2000, aún conserva elementos de los cafetales de la segunda mitad del siglo XIX. Convertida en un jardín, esta ruina fue estudiada por el eminente investigador Frenando Boytel Jambú, privilegio que poseen los santiagueros, de aún tener fieles testigos que manifiestan la labor directora y ejecutora de Boytel en la limpieza del cafetal “La Siberia” en agosto de 1959, lo cual puede comprobarse en las planillas timbradas del Parque Nacional Gran Piedra.
La Gran Piedra, muestra sus majestuosas casas señoriales, almacenes, dependencias y refleja el proyecto propuesto por el notable arqueólogo Boytel que convirtió a la ruina del cafetal “La Siberia” en un jardín de plantas exóticas, donde actualmente laboran y viven parte de los pobladores de esta comunidad.
Documentos atesorados en el museo La Isabelica, sustentan científicamente disímiles características del cafetal La Siberia, que fuese propiedad de la familia Dosso.
El andar de Boytel por la Cordillera de “La Gran Piedra”, aún subsiste, entre secaderos y tahonas, como muestra de ello para beneplácito de todos los cubanos El Jardín Ave del Paraíso, otrora Cafetal “La Siberia”.

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Flor que le da el nombre al Jardín Ave del Paraíso.

El Jardín Ave del Paraíso como ates les decía usted puede encontrar una variedad inigualable de peras, plantas de manzana, fresas, diversas variedades de brillantes Anturium, las Calas con su blancura, las Varitas de San José, las Alpinias, Encajes de la Reina, Lirios, Agapanthus y las Aves del Paraíso de donde proviene el nombre del Jardín, envuelto todo en el aroma de los numerosos cipreses y cubenses que rodean el Jardín, las flores se crían de manera singular a medida que aprovechan el microclima que prevalece en la zona. La constante neblina y los suelos húmedos de musgo siempre impregnan el misterio y el enigma de este entorno, cuyas particularidades geomorfológicas, ecológicas, climatológicas y topográficas le otorgan una gran importancia para los estudios ecológico.

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 “Mami” una de las manos que protege las exóticas flores del Jardín Ave del Paraíso.
Fotografía: José Roberto Loo Vázquez

Cabe hacer un acápite a la figura de Fernando Boytel Jambú, creador del Jardín Ave del Paraíso y uno de los fundadores en el año 1940 del grupo de exploradores Santiagueros “Grupo Humboldt”.
Nació en Palmarito de Cauto, provincia de Santiago de Cuba, el día 4 de agosto de 1914. Sus padres,Fernando Boytel Gracesqui, dominicano de procedencia, fue trabajador de Punta de Sal, lugar donde se recogía mineral de El Cobre, por ferrocarril, y se cargaba en el barco, y Aurora Jambú Lefebre, cubana.
La pequeña familia se trasladó poblado de Palmarito de Cauto, donde el padre trabaja en el central Palmarito como mecánico y llega a convertirse en jefe de maquinaria. Allí construye la casa de la familia y, junto a ella, la escuela donde la señora Aurora impartía clases, en ese lugar nacieron Fernandito, Argentina, Estrella e Inés María.
Fernandito según cuenta su hermana Argentina fue un niño común, juguetón, asmático, inquieto y curioso. Sus primeras letras las aprendió de «mamá», en Palmarito.
Transcurrieron los años y Fernandito se convirtió en el joven Boytel, en 1928 aprende a arreglar radios y relojes. También fabrica diversos objetos artesanales (hojalatería) y, unido a su padre, se interesa por la mecánica.
En este contexto histórico-social comienza a relacionarse con la comunidad de Suecos que, desde 1906, inició la construcción del central azucarero de Palmarito, que fue puesto en marcha en 1918, bajo la dirección del médico Leen.
El interés por el conocimiento de la naturaleza de esta comunidad sueca, sus recorridos por el Cauto, Baracoa y el Pico Turquino, despiertan en el joven Boytel un interés por conocer, estudiar e investigar el entorno natural oriental.
Hacia 1929 concluye sus estudios de enseñanza media y la familia se traslada a Santiago de Cuba, y viven en la calle Aguilera 87 altos, hoy Aguilera 759. Este cambio dio a Fernandito la posibilidad de realizar exámenes preparatorios para ingresar al bachillerato, al ser la formación educacional de sus hijos un objetivo primordial para Aurora y Fernando.
En este mismo año comienza a interesarse por el estudio de las ruinas francesas en la Sierra Maestra, vinculadas al cultivo de café, añil, cacao, sus asentamientos, instrumentos, economía y folklor. El estudio de las migraciones francesas en la región oriental de Cuba se convirtió en el centro de su labor de investigación aunque también estudió asentamientos indios de punta de Sal, cayo Dama, al otro lado de la bahía de Santiago de Cuba.
Fernando Boytel Jambú, como fundador de el Grupo Humboldt participó tenazmente en la labor investigativa de estos hombres emprendedores, labor que se fue enriqueciendo cada día, esto les permitió en 1942, participar en el Primer Congreso de Geografía de Cuba, celebrado en la Ciudad de La Habana. En dicho evento Fernando Boytel expuso su artículo «Descenso a la sima de Morlote», que es un colosal agujero de 50 metros de diámetro por 60 de profundidad, creado por la naturaleza en una terraza caliza al sur del central de Niquero.
Boytel narra su descenso al agujero, la constitución de sus rocas, los árboles que lo rodeaban. En uno de los árboles sobresalientes colocó una placa de bronce grabada con el nombre de Grupo Humboldt. Al respecto Boytel expresó “Sentí la emosión de ser el primer hombre que llegara al fondo de aquel abismo”.
En mayo de 1943, la Sociedad de Geografía de Cuba otorga medalla de oro al Grupo Humboldt, que premiaba sus labores investigativas, en un acto celebrado en La Habana. Los Humboldtistas realizaron más de 60 excursiones; Boytel participó en la mayoría.
El Grupo Humboldt posibilitó la interacción entre hombres que no sólo tenían como objetivo el excursionismo, sino fines con un marcado contenido social, como la formación de paquetes nacionales, el rescate de los valores naturales de Santiago de Cuba, así como los estudios de flora, fauna, topografía, clima, entre otros.

La fauna del Gran Pierdra es también una de sus atracciones más fuertes. Alrededor de la gran masa revolotean pájaros carpinteros, zorzales reales, cartacubas, halcones gorriones, torcazas y mays, todo dirigido por nuestro ave nacional, el tocororo.

El Hotel con sus cabañas y el Restaurante fueron construidos en la década de los años 50’s del pasado siglo cuando se declaró Parque Nacional de la Gran Piedra,en la actualidad se encuentra dentro del territorio declarado Reserva Mundial de la Biosfera y esta rodeado de ruinas de haciendas cafetaleras fundadas por los colonos franceses.

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El Hotel La Gran Piedra pertenece actualmente a la cadena de Turismo Cubana Islazul y se llama “Hotel Islazul Gran Piedra”.

Referencias: Librería Digital de la Universidad de Miami.
Ecured, Wikipedia

4 Comentarios

  1. Que buena esta entrega!!!!! Excelente trabajo … me encanta ese sitio y siempre que me ha entrado ganas de ir voy … siempre vuelvo con la misma ilusión del primer día . Me he quedado asombrado con las fotografías antiguas y todo lo que nos cuenta . No sabía ni la mitad.

  2. Gracias Javier, a mi por igual me encanta, las veces que he vuelto, me gusta llegar hasta allí, como siempre digo, es un lugar único, donde se puede tocar el cielo con las manos. Me alegro que como a mi le haya sorprendido tanta historia no registrada.
    Es un placer siempre nuestro compartir.

  3. Muy buen articulo. Estuve de visita hace unos 15 años y mer sorprendi que a alguien se le hubiera ocurrido plantar una planta metereologica alli mismo en la piedra, habiando tantas montanas en Oriente. No obstante sigue siendo un sitio precioso. Recomendacion: Subir y no mirar para atras para no ver el dinosaurio que han plantado alli. A veces creo es odio hacia nuestra patria y sus tesoros. Ahora estan pavimentando la Avenida de los Presidentes en la Habana y quitando su jardin de casi un siglo…..

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