No se puede hablar de Santiago de Cuba sin mencionar una peculiaridad de la ciudad: sus calles de escaleras o escalinatas, las que conectan su caprichosa geografía, y a donde increíblemente accesan diariamente los vecinos de las casas aledañas, y suben o bajan a sus transeúntes, conectando así un nivel con el otro, se imaginan o saben ustedes lo fundamental que son esas escalinatas en la vida de los Santiagueros?.
Partiendo del término muy bien definido por la Real Academia de la Lengua Española que describe a la Escalinata como escalera amplia y generalmente artística por su diseño tan variado ubicado en el exterior o en el vestíbulo de un edificio, eslabón que enlaza partes altas con partes bajas en terrenos de accidentada topografía o edificaciones.
Fue precisamente la topografía de la ciudad, lo que hizo que se buscara una solución para transitar en ella y es que Santiago de Cuba es tierra de lomas, algunas de gran pendiente y firmes como la Sierra, otras serpenteantes muy sinuosas y escurridizas al deslizarte como la del Puerto de Boniato y es que la ciudad es propiamente una Escalinata gigante de tres peldaños.
A la llegada de los colonizadores en el 1515, la ciudad se fundó en un nivel más alto que el nivel del mar, para entre otras cosas proteger a los pobladores de los ataques de piratas y corsarios, al mismo tiempo mantener la cercanía a la bahía, lográndose una integración entre esta y el macizo montañoso también porque además las otras zonas alrededor de la bahía eran muy bajas, pantanosas e insalubres, llenas de inmensas poblaciones de hormigas que hicieron que los conquistadores tuvieran que cambiar de posición y buscaran más altura.

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Muchos habitantes de Santiago de Cuba desconocen que si hoy están donde están no más que por obra y gracia de las hormigas que molestaron a los conquistadores más que el mismísimo Hatuey y los obligaron a abandonar el primer lugar que habían escogido para la fundación de la villa.
Este primer asentamiento se encontraba al otro lado de la bahía, entre lo que hoy sería Renté, antigua Refinería Texaco y la desembocadura del Río Paradas. Este sitio lo escogió el Adelantado Diego Velázquez porque le parecía ideal para la defensa, tenía agua potable cerca y buenas tierras para cultivos.

Con lo que no contaba el conquistador de Cuba era que también tenía el mayor porcentaje de hormigas de la isla por centímetro cuadrado. Tanto mortificaron estos insectos a los futuros primeros vecinos de Santiago que estos se presentaron a Velázquez y le comunicaron que si no permutaba el sitio se regresaban a España.

Así que al Adelantado no le quedó más remedio que cruzar la bahía para fundar en julio de 1515 la villa de Santiago de Cuba en la faja de tierra donde se actualmente encuentra la Iglesia de Santa Lucía hasta la calle de Santo Tomás en la segunda terraza de su empinada geografía.

Desde entonces paisaje y ciudad se abrazaron de manera indisoluble reconociéndose el uno a la otra, tanto al desarrollarse el trazado de la ciudad como la disposición de los espacios públicos y la Arquitectura de sus edificaciones donde las avenidas y calles se empinan o descienden. Un anfiteatro natural que cuenta con un sistema de tres terrazas donde la más alta, alcanza los 59 metros sobre el nivel Del Mar.

El primer nivel va desde la línea costera del Puerto de Rey fundado en el 1494 por Cristóbal Colón en su segundo viaje, dándole el nombre de Puerto de Rey y desde donde más tarde en Noviembre de 1516 partió Hernán Cortés a la conquista de México, hasta los 15 metros de altura en la antigua Calle Gallo, vía principal de la ciudad en la que, en la segunda década del siglo XIX, habitaban los emigrados franceses, que por entonces residían allí, convirtiendo a “Gallo” en una de las arterias más notables, razón por la cual las familias provenientes del mencionado país europeo la denominaron también: “Le Grand Rue” (La Gran Calle).

Pero es en el segundo nivel, desde los 15 hasta los 42 metros, donde se encuentran los miradores naturales de más celebridad, entre los cuales encontramos la zona de la llamada Beneficencia; el Balcón de Velázquez que deviene centro de actividades comunitarias y culturales, y el célebre Tivolí, sitio de referencia en grandes obras literarias como el Reino de este Mundo, de Alejo Carpentier.

Donde los Colonos establecieron la entrada a la ciudad por el sur a través de una cantera que existía en Corona y Santa Lucía, frente a donde después se construyó el Cuartel de Bomberos; mientras en los terrenos que hoy ocupa el Parque Céspedes se dedicaban los españoles a cazar puercos jíbaros.

Las primeras residencias se construyeron en el tramo comprendido entre la Iglesia de Santa Lucía hasta la calle de Santo Tomás.
Los primeros vecinos de Santiago de Cuba, según recoge la historia fueron el propio Adelantado Diego Velázquez de Cuellar, Gonzalo de Guzmán, Amador de Lara, Hernán Cortés, Pánfilo de Narváez, Bernardino Velázquez y Pedro de Barba.

Más allá en el tiempo en los principios del siglo XIX surge el añejo barrio Le Tiboli, ofreciendo una de las imágenes más genuinas de la geografía santiaguera con sus rústicas casitas incrustadas en la montaña, en sus inicios fue conocido como Loma Hueca, devenido con el correr de los años, en sitio de artistas por excelencia y cuyo origen hay que buscarlo en páginas de un libro que comenzó a escribirse con los sucesos ocurridos en Saint Dominique en 1803 a raiz de la rebelion de los esclavos, estos sucesos obligaron al exodo de gran parte de la poblacion hacia Cuba, especificamente Santiago de Cuba.
Unos se asentaron en la calle que llamaron “del Gallo” o “La Grand Rue”. Otros eligieron un sitio en la altura de la Loma Hueca donde unos emprendedores, quizás tratando que la reminiscencia no se convirtiera en añoranza, fundaron un Café Concert al que llamaron “Le Tibolí”, un recinto majestuoso frontispicio decorado con el mejor gusto, glorieta con jardines donde se celebraban conciertos y representaciones cuyas funciones terminaban cantando el himno de Luis XVI y La Marsellesa.

El tercer nivel alcanza los 59 m en la antigua calle Saturnino Lora, popularmente conocida como Calle Nueva.

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Santiago de Cuba fue siempre irreverente incluso en la Arquitectura, en todos los lugares el relieve se adapta a la arquitectura, hay una loma, pues se elimina para construir una casa o lo que se decida, pero en Santiago fue lo contrario, la arquitectura se adaptó al relieve.
Si había una loma, encima de esa loma se construìa es por eso que hay tantas casas con sótanos y escalones,estos se hicieton para igualar el nivel de la casa con la calle, esa fue la solución arquitectónica para vencer el desnivel del terreno, igual se utilizó el urbanismo de la ciudad como un sistema de defensa.
Con todo lo descrito anteriormente no es difícil entender, la importancia de las escalinatas en la vida de los Santiagueros en una ciudad que surgió de la actividad sísmica y que por su geografía accidentada creció generando un entramado de calles, callejuelas, callejones y sus 33 escalinatas 6 de las cuales se encuentran en nuestro Centro Histórico, más 39 escaleras peatonales. Además dentro de los límites del Centro Histórico Urbano se cuantificaron 1 116 pretorios.

Las escalinatas del Centro Histórico son las siguientes:
Escalinata de Padre Pico
Escalinata del Callejón de Santiago entre las calles Santa Rita y San Carlos.
Escalinata de la Calle Virgen.
Escalinata de la Calle Princesa entre las Calle Santa Rosa y Virgen.
Escalinata del Callejón de Hamaca (calle Lauro Fuentes, conocida también como Toro)
Escalinata de la Calle Los Maceo.

Pretorio: Los pretorios son los elementos volumétricos adosados o empotradas a la fachada de las edificaciones que tienen como función salvar los pequeños niveles existentes entre estas y la calle, por ello su análisis debe realizarse a nivel de detalle. Por su carácter reiterativo, su diseño singular y la pregnancia de su forma, estos elementos se pueden considerar como lomas caracterizadores del paisaje urbano de Santiago de Cuba; además de constituir un importante mecanismo de adaptación topográfica a escala global.

Cada una de estas Escalinatas Santiagueras guarda sus secretos y describe su historia, convirtiéndose en elementos propios de la ciudad, como es el caso de la Escalinata de Padre Pico, Construida en 1901 bajo el auspicio del alcalde Emilio Bacardí, con 52 escalones agrupados en 13 bloques de cuatro peldaños cada uno y doce descansos, se convirtió en toda una joya constructiva de la época.
En Santiago de Cuba en la primera mitad del siglo XVII, los franceses construyeron el Café Concert con capacidad para más de 300 personas al que llamaron Le Tivolí, pero después el vocablo se «aplatanó a lo santiaguero» como El Tivolí. Y tuvo tanta fuerza que en pocos años se transformó en pertenencia de Santiago de Cuba.Con los franceses, este barrio alto constituyó un símbolo en el devenir de la localidad. Desde él se domina la bahía y una buena parte de las montañas. Sus calles desembocan a la Trocha, vía famosa y popular por las fiestas carnavalescas. La escalinata de Padre Pico le da entrada por el centro, construida en la loma de Corvacho, nombre que hace honor a un gallego dedicado por entero al comercio y no tuvo otra diversión que su trabajo detrás del mostrador.
El Tivolí vió nacer a Miguel Matamoros y Antonio Ñico Saquito. Cuna de los máximos exponentes de la música cubana, el espacio está abierto a la solidaridad con el visitante. Varias historias exponen lo más notable de las tradiciones musicales, bailables, de la plástica y literarias, agrupadas en entidades. En época de Carnaval, en julio,la ciudad se traslada hasta el antiguo refugio de los franceses y negros africanos Le Tivoli, vocablo francés que se fue castellanizando y luego se denominó El Tivolí, que es más cadencioso y cubano.

La Escalinata de Padre Pico, enclavada en la antigua calle Hospital, con sus cualidades, su historia, sus leyendas, han elevado a esta arteria a una especie de mito popular, robándole de esta forma, a su nombre, toda huella de la humanidad del hombre que alguna vez lo poseyó.
Quien fue el Padre Pico?
Bernardo Antonio del Pico y Redín, nació en Santiago de Cuba el 20 de agosto de 1726 y fue bautizado en la Santa Iglesia Catedral nueve días después. La posición holgada de su familia le permitió darle al pequeño una educación muy cuidadosa que lo inclinó, desde muy temprana edad, a abrazar la carrera eclesiástica, la cual estudió en el Colegio Seminario San Basilio el Magno.

Joven aún, dados sus merecimientos e inteligencia, ocupó cargos de responsabilidad en la Iglesia Católica, como son los de Consultor de Santo Oficio, Cura Rector de la Iglesia de Santo Tomás Apóstol, Prebendado Racionero, Promotor Fiscal, Vicario Episcopal, Provisor y Vicario y Dean del Cabildo, este último, cargo con que fue distinguido por recomendación del Obispo y nombramiento del Rey.

Del Pico y Redín fue reconocido por su labor altruista y sus obras de “caridad y progreso”, siendo la más recordada la fundación de la Casa de Beneficencia. Se cuenta que días antes de su muerte, ante el temor de que “sus pobres” fueran abandonados, ratificó en la última voluntad de su testamento de fecha 10 de noviembre de 1813, que todos sus bienes fueran heredados por dicho establecimiento, como en efecto se hizo.

El Padre Pico falleció en Santiago de Cuba y fue sepultado en la Iglesia Catedral, el 14 de noviembre de 1813.

El 12 de octubre de 1903, el Ayuntamiento de Santiago de Cuba, en mérito a la obra del estimado santiaguero, acordó designar una de las calles de la ciudad con el nombre de Padre Pico, y fue seleccionada al efecto, la antigua calle del Hospital, que ostentaba ese nombre por encontrarse en dicha calle el “Hospital de San Juan de Dios”. Apenas diez días antes, se había estrenado la popular escalinata que marcaría, para siempre, la trascendencia de esta arteria santiaguera.
Del Padre Pico, el Boletín Acción Ciudadana escribió:
“El Dr Bernanrdo Antonio del Pico y Redín, fue un sacerdote ejemplar, que predicó a la manera de Cristo, la religión que profesaba, encendiendo el amor en las almas y compartiendo su pan con los necesitados”.

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1 Comentario

  1. No puede evitar leer este EXCELENTE artículo y llorar un poco. Vi reflejado el amor y la nostalgia que siento por mi ciudad. Yo siento que ninguna otra va a sustituirla en mi corazón 😓.

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